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Un día de concierto con William Luna
“Cuando me veo al espejo veo a mi madre.Me siento orgulloso”
Por Luis Oropo
email: oropo@arteperu.com
Cautautor de los temas “Niñachay” o “Vienes y Te vas”, ya himnos del denominado Folklore Contemporáneo Andino, sorprende con la confesión doméstica, la tranquilidad espiritual y el amor por los dibujos animados “Los Picapiedras”. Un recorrido por el antes y después de su presentación. 10:00 p.m.- En el camerino está William con blue jeans, camisa y botas color habano natural.Con una sencillez y liviandad digno de un feligrés, me estrecha la mano e invita al ambiente de espejos donde hay dos personas más: El danzante maquillado como un felino y el manager con un tic nervioso demasiado culpable. Ya han pasado varios artistas por el escenario principal del Parque de la Exposición (Giller,Los Doltons; tocan Los Pasteles Verdes) y aparecen una legión de muchachos de su staff (12), uniformados con unas casacas misma promoción de colegio, gorritas y casacas con el nombre estampado del cantante. Faltan 20 minutos para que el cusqueño proveniente del Valle Sagrado (Pisac,Ollantaytambo) haga aparecer la Luna aunque sólo en melodías, en ese impenetrable cielo nocturno de Lima.
William ¿A quién te encomiendas antes de salir al escenario?
Me encomiendo sobretodo a Dios. Es fundamental en mi trabajo. Hay personas que dicen que uno no es digno de hablar de Dios, mira, yo no escapo de ser un hombre con algunos defectos y algunas virtudes pero Dios está sobre todas las cosas. Jesucristo. Yo no soy de una religión evangélica, yo soy católico por educación jesuita; acepto mi iglesia porque he sido bautizado y no creo que cambie.
¿Siempre son los mismos nervios antes de cada presentación?
Ya para el tiempo que tengo trabajando el único temor que tengo es fallar dentro del escenario, que el sonido esté mal; nada de enfrentarme al público o que de pronto me emocione demasiado. Ya no tengo temor. Tengo algo de 7 años y toda una vida trabajando en lo que me gusta, adoro la música, expresar mis emociones es una recompensa, para mí es mejor que es una terapia además es mi pan de cada día.
¿Te consideras un baladista?
Baladista romántico definitivamente, que le ha dado un patrón interesante a la música andina con la balada, no una fusión, más bien una evolución porque yo soy andino totalmente, por eso mismo traigo mis canciones de los Andes; canto lo que me corresponde, lo del Cusco.
“cada vez que lo escucho pienso vaticinar un final mío,me emociona haber hecho una canción tan buena para mi desenlace..”
Tu canto es estilizado, limpio ¿A qué influencia musical te debes?
Yo he vivido casi toda mi vida en Cusco. En Lima estoy 5 años. Toda mi vida he viajado pero mi casa está allá, donde se vive de una manera cosmopolita: las influencias de música es de toda calidad, la música culta, popular, autóctona, jazz, balada, música del recuerdo huainos, mística, de todo eso hago una esencia para hacer lo que yo hago. Pero William, alguien a quien admires, con nombre y apellido.
Caetano Veloso. La elegancia de su trabajo, de su perfil bajo pero de pronto es un artista que llega sin publicidad, además la majestuosidad de sus presentaciones, es pura sensibilidad. Me encanta cuando las canciones lo canta a su estilo; tú puedes escuchar “la barca” que son cantados por muchos pero él le da un sentimiento tan especial. Por otro lado, Eduardo Franco. Es un amigo espiritual, ya se nos fue pero siempre me ilumina. Yo creo en la vida más allá de todo esto. Es un compositor que me ha enseñado mucho, un poeta sobrio, no cursi, que no habla tonterías sino habla el amor así de macho. Eh, porque hoy en día hay cosas tontas, mucha cursilería…
Y eso se nota en tus letras, simples directas…
Esa es la enseñanza que he tenido y la misma esencia de la cual estoy hecho y ojalá que la gente lo capte de esa manera.
¿Qué es lo que intentas impregnar en tus canciones para dar finalizada el proceso de composición?
Primero la melodía, es fundamental, si la melodía me gusta la idea está plasmada, las letras son fáciles de decir. Un “Te quiero” lo puedes decir muchas veces pero acompañada de una melodía ideal se vuelve única.
¿No temes ser encasillado en lo que es el género andino?
A estas alturas mejor le agradezco a este género porque me ha dado trabajo, me ha rescatado del fracaso que he estado sintiendo cuando no resultaba nada, cuando grababa discos y casetes aquellas veces, en el 95 (Salto para atrás: un poco de rock, temas de jazz, boina calada a lo Che, con bigotes, pelos largos) y resulta que nadie le tomaba interés pero cuando tocaba música andina a mi estilo recién fui escuchado por pequeñas masas y va creciendo y ojalá que crezca más.
¿Experimentarías con otros géneros musicales, con la música negra por ejemplo?
Me encanta el cajón negro, adoro el ritmo negro del Perú(más tarde cantaría el valse dedicado al día de la canción criolla: el clásico de José Escajadillo “Jamás impedirás”). Grabar música de valses, románticos, peruanos, hasta grabar dos salsas pero románticas, dos de mis canciones que les he hecho arreglos para este ritmo (“De la Nada” y “Mujer de Otro Hombre”). No me gusta el merengue… y los valses, guitarras totalmente limeñas con un sabor melódico romántico, no me gusta la jarana, eso del cajón eh! dale! la polka no me viene. En mis recientes canciones estoy haciendo la fusión del cajón con quenas, acompañado con un jazz bachata, un todo del todo, no quiero hacer experimentos: me nace del corazón nada más.
¿Qué evolución destacas desde tu primer disco?
Evoluciones positivas aunque las primeras canciones no las vaya a igualar, las que le han dado fuerza a mi trabajo; el haber sido un compositor de “Vienes y Te Vas”, de “Niñachay”, ”De La Nada”, “sin Tu Amor”,”No me Mientas”; no lo voy a superar. He hecho una canción en mi quinto disco que se llama “Hasta el Final”; cada vez que lo escucho pienso vaticinar un final mío, me emociona haber hecho una canción tan buena para mi desenlace.
¿Se siente William Luna creador del Folklore Contemporáneo Andino?
Definitivamente sí. Cuando recién cantaba en Lima no existía el Folklore Contemporáneo Andino. Todo era el folklore segmentado a la música ayacuchana, a la música del arpa; los periodistas como tú me preguntaban: ¿Qué es lo que haces? Y yo le pongo el nombre: Folklore Contemporáneo Andino, que no es sólo un nombre: yo le puse el estilo y hay muchas seguidores que creen en sus composiciones, en sus empresas, con manager. Eso es importante.
Le has dado el tema musical principal a la serie de televisión “Viento y Arena”.
Pero hay una equivocación. También lo nombran a Mc Francia (cantante de reggaeton). Yo lo conozco de vista, no lo he escuchado, me imagino que debe haber hecho algo que también se escuchará en la serie, pero el que hizo el tema principal de la producción soy yo; el tema “Lo Haremos Todo” lo he grabado y compuesto en su totalidad. Lo bueno es que hay varias canciones mías que le dan un marco interesante. Me ayuda porque perennizan mi trabajo, inclusive en un capítulo salgo cantando. La serie recién se está empinándose, estoy convencido de que va a pasar algo muy bueno, el que musicalices una serie ya te eterniza. Te van a escuchar generaciones.
¿Te sientes identificado con la historia de la población de Villa El Salvador?
Sí. Mi esposa me dijo que parece que fuera nuestra historia porque realmente llegamos sin nada a Lima.
¿Cuán difícil es para un chiquillo de provincia ingresar a la escena musical limeña?
Es muy difícil. Pareciera que las cosas fueran sencillas pero hay muchos que se quedan con sus sueños nada más. Dios me ha bendecido mucho. No puedo ser ingrato. Pero este mundo es cruel, todo es efímero. Tiene su tiempo, termina, a veces te metes a un mundo que no es el tuyo. Yo les recomiendo a los futuros artistas que lleven una vida ordenada, que no se pierdan en el sexo, alcohol, drogas. Pero nadie está libre: somos animales racionales, sobretodo los artistas que vivimos en un mundo que hay demasiado de esto; les recomiendo que se cuiden bastante para que tengan un final feliz.
¿Alguna vez te has sentido marginado por los medios locales,en términos de cobertura o difusión?
Lo que siento es que no hay radios que difundan mi música, y las que la hacen son piratas, o sea que aprovechan el momento: están tres meses en el aire y luego desaparecen. Es una crueldad porque es música peruana, en cambio a la música extranjera las mejores radios le dan el apoyo, están maqueteados a tal punto que ahoga la música peruana reciente y en todos los ámbitos, rock, folklore, cumbia. Eso es lo que se merece el Perú, darle cabida a sus artistas como lo hace México.
¿Crees que sea un problema de los programadores de las radios? A algunos les gustan los regalitos.
No lo creo, como decía mi mamá “en gusto y colores no hay autores”. Nadie tiene la obligación de hacer gustar mis canciones. El que manda es el público. Si el público acepta esa música para que entre de golpe pues va a crear una etapa, entonces todo depende de ello..
¿A pesar del “Boom” de estos jóvenes valores del folklore?
Es un Boom pero no tiene la suficiente fuerza de la empresas mayores que nos son indiferentes. Nunca vas a escuchar mi música en radio A o en Ritmo Romántica. Una vez escuché una canción en Telestéreo, una que grabé con la cantante y escritora Elizabeth Jenkins; a veces creo que fue simplemente porque se escuchaba la voz de una norteamericana. Yo grabé un album con ella ”Inca Spirit” y una vez lo presentó el locutor “Speedy” Gonzáles y también lo presentó Mabela Martínez en su programa Sonidos del Mundo. Pero me encantaría escucharlos en radios de cobertura total, no lo sé, tendré que esperar con el tiempo.
¿Por qué esa enemistad con el cantante Max Castro?
Nunca hubo una enemistad aunque si hubo una rencilla. Lo digo porque en realidad poco me importa. Él es un muchacho que está trabajando por su arte. Yo lo admiro como ser humano. Te voy a hacer honesto, no quiero ser despectivo, lo respeto como artista que lucha pero te mentiría que yo compro sus discos; tengo sólo un disco porque me interesa saber qué hace alguien que está en mi mercado pero de pronto que sea fanático no, igual sucede con los demás. Max Castro lo nombro ahora con mucha libertad porque él tiene un folklore más tradicional en sus canciones, su forma de cantar tiene una escuela completamente ayacuchana. Él es cantante desde muy niño, ha tenido cobertura, se ha internacionalizado tempranamente y si tú le escuchas cantar siempre tiene el huainito ahí en el dejo. Creo que hay una diferencia con lo que hago, con eso no quiero decir que yo soy mejor o soy peor; somos diferentes. Alguna vez tuvimos una rencilla por la euforia del momento pero entendimos que no hay tiempos para las estupideces, la envidia, los malos comentarios sino ir de frente; todo lo contrario, nos hemos unidos, le dije que hagamos de esto un trabajo e hicimos varios conciertos juntos.
¿Y los hermanos Gaytán Castro?
En todo el tiempo he callado frente a sus problemas personales. Debido a que solemos colgarnos de la desgracia ajena. Ellos lamentablemente están pasando momentos difíciles. No quiero hacer más polvareda de la pena y tristeza. Musicalmente ha afectado mucho al folklore, como músico respeto su música. Hay canciones que me agradan, honestamente, ojalá que tengan para mucho más. Es muy cruel lo que ha sucedido y que la prensa hagan escarnio de esto. Lo peor de todo es que muchos artistas se han creído con la capacidad de criticarlos: que son borrachos, mujeriegos…No se ven el tronco que tienen en el ojo. A los Gaytán Castro que Dios los bendiga con paz y vida. ¿Estás en gira?
Estoy viajando a Canadá por dos razones: tengo una presentación en el festival “Latino Soy”, en Vancouver y el otro motivo es para comprarme una buena guitarra. Una Godan, como la Gibson en Norteamérica, la Godan las hacen en Canadá. Yo tenía una Yamaha profesional y se me perdió y qué difícil es juntar dinero para comprarme una; ahora es mi oportunidad. Con tal que tenga mi Godam que es para estos conciertos porque la que tengo es como un sencillita.
Una guitarra Modelo William Luna? (un reconocido maestro arequipeño le confeccionó especialmente una.)
Ah,esa todavía la tengo. He perdido 5 guitarras buenísimas en viajes. La que más me dolió fue la que dejé en un taxi en Quito. Mi guitarra preferida. A veces no puedes comprarte otra, es como extraviar un carro, 1500, 2000 dólares, y no es fácil conseguir ese dinero.
En el programa “Intimas” no te vi con tu look “a lo Hualaycho” (personaje político del Cusco, de atuendo vistoso, poncho y botas), has cambiado tu imagen?
En realidad me pongo poncho por no querer más cosas, me pongo botas porque da con el poncho. El poncho me da una jerarquía de ser latino, andino y es algo muy mío aunque yo sé que hay varios que lo usan como Manuelcha Prado pero yo agarré el poncho porque te da algo de presencia. Cuando salgo en televisión me pongo una camisa pero por más que uno se vista de luces, que es muy necesario, determinante en la presencia de un artista, yo creo que poco importa: si el futbolista viste una camiseta del mercado Gamarra no importa, lo fundamental es que haga goles, en mi caso, cómo canto.
¿Cuántos días a la semana ensayas?
Mi ensayo es en las actuaciones. Estamos continuamente cantando. Sólo si se renueva el repertorio tenemos sesiones de una semana de perfeccionar las cosas.
¿En qué momentos claves de tu cotidianidad compones?
Yo voy con mi grabadora a todas partes. Mi teléfono tiene grabadora. En cualquier momento viene la inspiración. Una vez hice durmiendo y desperté y corrí a mi grabadora. Crear es como un árbol de frutos, como pescar.
¿Cómo lo pasarás el 14 de diciembre, tu cumpleaños…
Tengo mucho temor a esas fiestas,no me gusta las sorpresas. Para mí celebrar es estar abrazado a Valia, mi esposa, a Valentín, mi hijo, o hablar con mi hijo Sebastián que está en España o con mi Papá para decirle que le te quiero; aunque allá en diciembre ya es verano acá, me gusta compartir un chocolate cusqueño con un pedacito de torta pero sin chantilly, pero si una tortita, lo más hermoso es darle gracias a Dios por un año más de vida.
¿Qué es lo que más extrañas del Cusco?
Lo que más extraño es caminar en las noches en la ciudad del Cusco. Aquí en Lima no puedo hacerlo. Tú sabes que el Cusco es chiquito, cada vez que llegaba a las 10 de la noche salía, a veces con mi perro, por eso que en mi disco dice: “quisiera volver a caminar con mi perro por la ciudad”, solo, y de eso algunos se mofan, dicen ”está loco el pata porque habla de su perro”; es que para mí significan mucho mis perros, los adoro, mi departamento es muy pequeño,un perro más y no hay lugar para nosotros; extraño las calles cusqueñas, los años que he pasado ahí, a los amigos que se dejan, a mi padre, las distancias se han cortado por las comunicaciones pero sueño siempre en volver, aunque nunca es igual…
¿Cómo te dice de cariño tu papá?
Mi papá no me dice William. Hasta ahora me dice ”pacaycho, ven aquí”. Me dice que de niño me parecía a un pacay, blanquito y de cabellos negros, no sé, creo que porque me veía envuelto por los pañales; tú sabes la fruta pacay; Él es un ingeniero muy reconocido al quien yo quiero con todo el alma y también a mi madre que ya no vive pero siempre está presente: María Jesús Moscoso; yo me parezco físicamente más a mi madre. Mi papá es de cabellos rubios por eso es que tengo mi hija rubia; todos se extrañan por qué mi hija es rubia, es que no conocen a mi padre, los parientes de mi esposa son rubios, de ojos verdes. Yo he salido a mi mamá, morocho, de ojos negros, cuando me veo al espejo veo a mi madre, me siento orgulloso. A la mujer que ha luchado,que me ha dado vida y que desde el cielo vela por mí.
¿Qué actividades caseras realizas cuando no cantas?
Veo mucha televisión. Cuando juega el Cienciano, no me busquen. No existo. Adoro el fútbol. Los partidos interesantes del campeonato; me encanta más el fútbol nacional que por más criticado que sea es nuestro; tengo una colección de 11 camisetas del Cienciano y amo los dibujos “Los Picapiedras”! Luego veo Discovery Channel, History Channel, National Geographic, mi película favorita es el que lleva el nombre de mi hijo:”Valentín”,una película argentina, trata de un niño. Me gusta más el drama mezclado con la comedia. Cinecanal, HBO, es como leerse un libro.Por eso es que no leo libros, prefiero ver una película. No me gustan los videojuegos. Me marean.
¿Y también paras conectado a Internet?
Yo paro con la Internet todo el rato. En mi salita, en mi pequeño espacio tengo mi internet, mi computadora, mi teclado,mi teléfono, ahí es mi oficina; estoy conectado con todo el mundo, estoy creando con mi grabadora, mi taza de leche…aunque no lo creas tomo bastante leche.
¿Con corn flakes o sin corn flakes?
(William sonríe) No, leche pura.Ya no tomo esas pastillas para no subir de peso. Me causaba taquicardias. Siempre me verás con mi pan con queso, en la internet, estudiando cositas. Colecciono bastantes libros de geografía. Mi trago favorito es el whisky y lo combino mucho con Coca Cola, ya sé, es muy criticado pero no me gusta tomarlo “en las rocas” pues.
¿Te cuidas mucho la garganta?
No sabes cuánto! No fumo, no tomo alcohol, dios mío, parece que estamos en la Antártida, tengo tantas chalinas!; me cuido del smog de Lima. Mi alimentación también, la vida no eterna maestro, en cualquier momento nos podemos morir. Y los artistas que trascendemos nos morimos más temprano todavía.
11.45 p.m.- Una custer espera al “staff lunero” y se pierde el rodante en la inmensidad de las calle dominical frente al centro comercial Polvos Azules. Vendieron 48 discos. La penúltima tripulante en subirse al estribo es una grácil chiquilla llevando una caja de cartón. No me quiso decir cuántos faltan vender (calculo unos cien). Luna es el último en abordarlo, con prisa y brincando casi con la agilidad de una chichilla.
Bajo el Escenario
El espectáculo musical de William Luna es el plato de fondo del Homenaje al bolerista Iván Cruz. Acompañado de 6 músicos, desata un sentimiento en el aire con una fuerza espiritual que muy pocos artistas hacen sentir. Las adolescentes y señoras, petrificadas, algunas bailando los huainos cusqueños distinguiéndose de otra platea chata y cercana. Las niñas no se mueven pero sus ojos tiemblan como desmoronándose. Un rocío que se desprende de una montaña alta.
Al final del recital, lo intercepto justo cuando regresaba al vestidor, hago la última pregunta como para no perder la costumbre: Hey, William, y ese sticker de Túpac Amaru en el lomo de tu guitarra acústica? “Ah, todos dicen lo mismo”- me responde con la misma tranquilidad con la que me recibió hora antes- “Es Penélope, una figurita de una discoteca española.”
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